Manchester City ofrece 170 millones al Real Madrid y 23.5 millones por temporada a Cristiano Ronaldo

La crisis no impide que el mundo del fútbol siga sorprendiendo al resto de la sociedad. Cuando parecía que el techo puesto por Florentino Pérez resultaría inalcanzable, ahora llega un jeque con la pretensión de asaltar la banca.

El dueño del Manchester City quiere ver a su equipo levantar la Champions. Esa es la obsesión de Mansur Bin Zayed al Nahin, que le ha llevado a deslizar una oferta que superaría los 170 millones por Ronaldo, al que está dispuesto a pagar una ficha de 23,5 millones por temporada. Unas cifras que si bien parecen más cercanas a la irrealidad y al circo mediático creado alrededor de poder del petróleo, no han supuesto el menor efecto en el club blanco.

Por ahora, nadie se las toma demasiado en serio en la entidad madridista, pero el órdago está ahí. El fichaje más caro del mundo, por el que el Madrid pagó 96 millones de euros en el 2009, puede valer ahora 74 millones más. Así lo dicen en Inglaterra, donde se han disparado los rumores, de los que se han hecho eco los diarios sensacionalistas, proclives a batir registros.

Algo así piensa el Madrid, que no se ha dado por aludido ante el aluvión de dólares que supuestamente ofrecen por su gran estrella. Ronaldo lleva dos años en el Madrid y solo ha levantado una copa. Su fidelidad a Mourinho es total, pese a que en algunos momentos pueda diferir de la forma de jugar del equipo, tal como sucedió tras el 0-2 ante el Barcelona en la ida de las semifinales de la Champions. Cristiano, al que Casillas llama amigo, compañero y enemigo -«porque discutimos muchas veces», dice el portero-, tiene el reto de ganar títulos con su equipo y eso le aleja de cualquier aventura por más que su nuevo destino se vea rodeado de la púrpura de los dólares.

EL CLUB, A SUS PIES / Desde que el City conquistó un puesto para la Liga de Campeones, el jeque Al Nahin, en cuya cuenta tiene cerca de 23.000 millones de euros, no ha parado de barajar cromos. Y puestos a elegir, se ha quedado con el de Ronaldo. Al delantero portugués le pondría el club a sus pies. Además de la ficha supermillonaria, le convertiría inmediatamente en capitán, le daría el dorsal número siete y colmaría el resto de exigencias que tuviera el exjugador del Manchester United.

El City está inmerso en todas la grandes operaciones de verano: Agüero, del que Enrique Cerezo, presidente del Atlético, asegura no tener ninguna noticia, Neymar o Alexis han pasado por la agenda del jeque, que pretende darle a Roberto Mancini, técnico del equipo, unos mimbres que le sitúen en la élite del fútbol europeo. Ya lo intentó el club inglés con Robinho, por el que pagó 42 millones de euros al Madrid. Una operación ruinosa para los interese del City y del propio jugador, que después de afirmar que se iba a Inglaterra para ser el mejor jugador del mundo, tuvo que hacer las maletas con destino a su país. Tampoco se ve muy a gusto a jugadores como Carlos Tévez, que termina contrato con el conjunto inglés y ha asegurado que no vuelve por la ciudad inglesa «ni de vacaciones».

REUNIÓN CON KAKÁ / Adebayor no tendrá más remedio que regresar después de la negativa del Madrid a pagar los 17 millones que cuesta tener en propiedad al delantero togolés, que llegó cedido al club blanco en el mercado de invierno.

Mientras, otro jugador del Madrid se ha convertido en uno de los objetivos del Manchester United. Özil aparece ante Alex Ferguson como un jugador top, que diría Mourinho. Sin embargo, el centrocampista alemán de origen turco tampoco se ha planteado cambiar la Liga española por la Premier. Costó algo más de 15 millones al Madrid y su rendimiento en la primera campaña de blanco ha convencido a todos.

Mucho menos lo ha hecho Kaká, un jugador por el que el Madrid sí escucharía ofertas. Ayer, el padre del brasileño, Bosco Leite, se reunió con Adriano Galliani, vicepresidente del Milan; con Ariedo Braida, director deportivo, y con el técnico Massimo Allegri. Tras la reunión, el padre de Kaká aseguró que su hijo «no se mueve». Una mala noticia para Florentino, que aún confía en que Berlusconi pueda cumplir su viejo sueño de repescar al jugador, por el que Pérez pagó 67 millones de euros.(elperiodico.com)