Con 40 años, se convierte en el técnico más joven en conquistar el doblete en la Liga de Campeones.
Josep Guardiola (18 de enero de 1971) se presentó en el Camp Nou sin hacer ruido, pero su afición vive una fiesta casi permanente desde que tomó posesión del banquillo. Las tracas se suceden en las tres temporadas que lleva al frente de un equipo que ante el Manchester United conquistó su segunda Liga de Campeones en los últimos tres años.
El éxito azulgrana en la Liga de Campeones es el éxito de Guardiola, protagonista en tres de los cuatro títulos celebrados por el barcelonismo. Junto a ilustres como Zubizarreta, Koeman, Baquero o Stoichkov -entre otros-saltó al césped en la final que terminó con la sequía histórica que deprimía al seguidor culé. Wembley, el estadio talismán en 1992 ante la Sampdoria, fue también el escenario de un triunfo que encumbra al ahora entrenador a lo más alto de la estadística.
En un estadio mítico, desbancó a José Mourinho al convertirse en el entrenador más joven que logra el doblete en la Liga de Campeones. El portugués tenía este honor desde que el Inter levantara la copa la pasada temporada. Después de llevar al Oporto a lo más alto en 2004, volvió a repetir en el Bernabéu con 47 años, pero el azulgrana va más deprisa y con 40 años su nombre ya figura en dos ocasiones en el palmarés. Lejos queda aún Raymond Goethal, el más veterano en forjar un equipo campeón. El belga tenía ya 72 años cuando tocó el cielo con el Marsella.
Supera al Madrid en finales europeas
Guardiola engranda una leyenda que no ha parado edificar desde su llegada al banquillo del Barcelona. Después de una temporada de formación en Tercera con el equipo filial, al que ascendió, dio el saltó y desde la temporada 2007-2008 las vitrinas azulgranas no paran de abrir sus puertas. El triplete histórico en España -Liga, Copa y Liga de Campeones- en el año de su debut fue solo el preludio. En 2009 conquistó el Mundial de Clubes, único título que no lucía en el museo del Barça, y en Wembley sumó su segunda Liga de Campeones, la cuarta de su equipo.
El fútbol es un deporte colectivo y el Barcelona también se reivindicó en Europa. Con la disputada ante el Manchester, el azulgrana rompió el equilibrio con el Real Madrid al convertirse en el club con más presencias en finales, diecisiete, una más que su eterno rival.(abc.es)