Cuando Agüero anunció su marcha del Atlético, no se imaginaba que su futuro no estaría resuelto tres semanas después. Kun comienza a impacientarse viendo la tensa calma que rodea a la operación de su traspaso. Incluso, por segunda vez ha puesto fecha a la solución de su futuro y quiere saber dónde jugará antes de que dé inicio la Copa América. Una medida de presión que no le resultó en la primera ocasión.
Y es que el Madrid ha hecho oídos sordos a los órdagos de los representantes del argentino. El conjunto blanco se va a tomar con calma una operación que no necesita negociación. El Madrid sabe lo que tiene que pagar al Atlético para fichar al Kun y por eso reina la tranquilidad en la zona noble del Bernabéu, donde a día de hoy tienen que resolver otros asuntos más importantes.
Por ejemplo, el de las salidas, de las que en buena medida depende la llegada del crack argentino. Si el fichaje de Coentrao depende de Lass, el del Kun lo hace de Kaká o de lo que pueda ingresar el Madrid por Garay, Gago, Canales y Pedro León.
Cita con la Juve
Kun se ha puesto nervioso, hasta el punto de que uno de sus agentes, Hernán Reguera, tiene pendiente una reunión con la Juventus, el único club que ha presentado una oferta formal al Atlético por el jugador. Propuesta que, por cierto, está dispuesto a incrementar, razón por la que el emisario del jugador estará este jueves en Turín. Viajará para escucharla y a renglón seguido desplazarse a Madrid para trasladársela al Atlético. Al parecer, la Juve está dispuesta a llegar a los 35 kilos para que un crack como el Kun lidere su nuevo proyecto.
Mientras, el Madrid sigue de reojo todo este tipo de movimientos con la tranquilidad de tener una gran plantilla a disposición de Mourinho. El conjunto blanco está interesado en el delantero argentino, pero necesita hacerle un hueco en la plantilla y, sobre todo, hacer caja para afrontar una operación tan costosa. El Real Madrid no va a cometer locuras por nadie sin antes cumplir con los plazos correctos en la confección de un equipo. O lo que es lo mismo, que antes de entrar hay que dejar salir.(marca.com)